Esta semana,  los abuelitos beneficiarios del Comedor María y Casa de la Esperanza de la Fundación Proyecto Unión, tuvieron la oportunidad de recibir a nuestros estilistas y ángeles voluntarios, Samuel  Pacheco y Sandra Contreras, quienes han venido apoyando con su profesión, la apariencia y presentación de los niños del Hogar Santa Rita de Cascia en diferentes oportunidades. 

Recibimos el testimonio de uno de ellos, Hugo León Arango Zapata, quien  nos cuenta la calidad de servicio recibido y lo agradecido que se siente de poder contar con este tipo de ayuda profesional, que no solo lo hace lucir bien, sino también sentirse cómodo y bien consigo mismo. Hugo no se cortaba el cabello hace mes y medio. Para él es importante este tipo de jornadas porque le dan la posibilidad de verse presentable y estar cómodo en su rutina diaria. 

Con frases como “¿qué más le puedo pedir a la vida?” ,enfatiza Hugo, que se siente acogido con el personal de la fundación y del Comedor María es mi Madre, que le han ofrecido en repetidas ocasiones una estancia amena, agradable, respetuosa y amorosa. Sandra, una de las estilistas, se siente alegre y satisfecha de haber cumplido con su labor como voluntaria, ella junto a Samuel, atravesaron la ciudad para llegar hasta este lugar, ubicado en el Centro de la ciudad y  a pesar de sus dificultades en el desplazamiento, siempre entregan una sonrisa y el cariño a todas las personas que atienden. 

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