[av_one_full first min_height=» vertical_alignment=» space=» custom_margin=» margin=’0px’ padding=’0px’ border=» border_color=» radius=’0px’ background_color=» src=» background_position=’top left’ background_repeat=’no-repeat’ animation=» mobile_display=» av_uid=’av-9gd8e9′] [av_slideshow size=’no scaling’ animation=’slide’ conditional_play=» autoplay=’false’ interval=’5′ control_layout=’av-control-default’ av_uid=’av-jo06qlpm’] [av_slide slide_type=’image’ id=’6850′ video=’https://’ mobile_image=» fallback_link=’http://’ video_ratio=’16:9′ title=» link_apply=» link=’lightbox’ link_target=» av-medium-font-size-title=» av-small-font-size-title=» av-mini-font-size-title=» av-medium-font-size=» av-small-font-size=» av-mini-font-size=» av_uid=’av-7vmeq9′] Miembros de la fundación reciben con mucho
cariño las donaciones.
[/av_slide] [av_slide slide_type=’image’ id=’6852′ video=’https://’ mobile_image=» fallback_link=’http://’ video_ratio=’16:9′ title=» link_apply=» link=’lightbox’ link_target=» av-medium-font-size-title=» av-small-font-size-title=» av-mini-font-size-title=» av-medium-font-size=» av-small-font-size=» av-mini-font-size=» av_uid=’av-5sm7xt’] Luis Restrepo (der) y Carolina Dussan (izq)
dedican tiempo para ir a la fundación.
[/av_slide] [av_slide slide_type=’image’ id=’6851′ video=’https://’ mobile_image=» fallback_link=’http://’ video_ratio=’16:9′ title=» link_apply=» link=’lightbox’ link_target=» av-medium-font-size-title=» av-small-font-size-title=» av-mini-font-size-title=» av-medium-font-size=» av-small-font-size=» av-mini-font-size=» av_uid=’av-3i1m1t’] Hermosos diseños de los sacos personalizados
que abrigaran a nuestros niños.
[/av_slide] [/av_slideshow] [/av_one_full] [av_one_full first min_height=» vertical_alignment=» space=» custom_margin=» margin=’0px’ padding=’0px’ border=» border_color=» radius=’0px’ background_color=» src=» background_position=’top left’ background_repeat=’no-repeat’ animation=» mobile_display=» av_uid=’av-2l8mm9′] [av_textblock size=» font_color=» color=» av-medium-font-size=» av-small-font-size=» av-mini-font-size=» av_uid=’av-jo064ewr’ admin_preview_bg=»]

En días pasados, los niños de la Fundación Proyecto Unión recibieron sacos de lana, cada uno personalizado con su nombre, por parte de integrantes de la empresa Inversiones y Construcciones ICR S.A.S, una sociedad dedicada a la venta, construcción y gerencia de proyectos inmobiliarios. A pesar de que su misión no tiene ninguna relación con la responsabilidad social, ellos llegaron a la fundación para quedarse, gracias a una ángel voluntaria que los invitó a conocer el hogar.

Después de relacionarse con el Hogar Santa Rita de Casia de la Fundación Proyecto Unión que cuida niños abandonados y con enfermedades de difícil manejo, el representante de la empresa, Luis Eduardo Reina, junto a Andreyer Bautista y Carolina Dussan decidieron poner en acción su deseo de ayudar.

Así fue como decidieron regalar algo que fuera muy especial y personalizado para cada niño y decidieron contactar a  Esperanza Bautista, una señora que ha dedicado toda su vida a hacer sacos para colegios, ellos eligieron diferentes diseños y colores para donarle a los niños y niñas los primeros sacos personalizados, los cuales se entregaron el año pasado con total  éxito.  Tras esa bonita experiencia, este año recogieron entre todos los recursos para realizar en días pasados una segunda entrega, en donde se aprovechó para compartir, recibir motivación e inspiración por parte de los niños, logrando dejar una huella muy personal en cada uno de ellos.

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