Skip to main content
[av_one_full first min_height=» vertical_alignment=» space=» custom_margin=» margin=’0px’ padding=’0px’ border=» border_color=» radius=’0px’ background_color=» src=» background_position=’top left’ background_repeat=’no-repeat’ animation=» mobile_display=» av_uid=’av-b86p9j’] [av_slideshow size=’no scaling’ animation=’slide’ conditional_play=» autoplay=’false’ interval=’5′ control_layout=’av-control-default’ av_uid=’av-juls9lpu’] [av_slide slide_type=’image’ id=’7545′ video=’//’ mobile_image=» fallback_link=’//’ video_ratio=’16:9′ title=» link_apply=» link=’lightbox’ link_target=» av-medium-font-size-title=» av-small-font-size-title=» av-mini-font-size-title=» av-medium-font-size=» av-small-font-size=» av-mini-font-size=» av_uid=’av-9d05d3′ video_controls=» video_mute=» video_loop=» video_autoplay=»] Beneficiarios del Comedor
María es mi Madre.
[/av_slide] [av_slide slide_type=’image’ id=’7547′ video=’//’ mobile_image=» fallback_link=’//’ video_ratio=’16:9′ title=» link_apply=» link=’lightbox’ link_target=» av-medium-font-size-title=» av-small-font-size-title=» av-mini-font-size-title=» av-medium-font-size=» av-small-font-size=» av-mini-font-size=» av_uid=’av-6yg5fr’ video_controls=» video_mute=» video_loop=» video_autoplay=»] Beneficiarios de Casa la Esperanza.
[/av_slide] [av_slide slide_type=’image’ id=’7546′ video=’//’ mobile_image=» fallback_link=’//’ video_ratio=’16:9′ title=» link_apply=» link=’lightbox’ link_target=» av-medium-font-size-title=» av-small-font-size-title=» av-mini-font-size-title=» av-medium-font-size=» av-small-font-size=» av-mini-font-size=» av_uid=’av-2tm7mv’ video_controls=» video_mute=» video_loop=» video_autoplay=»] Anibal Vivas, Mary , Maryam , Alexandra
y Felipe de Quantati se unen para ayudar
a los abuelitos.
[/av_slide] [av_slide slide_type=’image’ id=’7544′ video=’//’ mobile_image=» fallback_link=’//’ video_ratio=’16:9′ title=» link_apply=» link=’lightbox’ link_target=» av-medium-font-size-title=» av-small-font-size-title=» av-mini-font-size-title=» av-medium-font-size=» av-small-font-size=» av-mini-font-size=»] Familiares de Marta Rivas con Mardoqueo,
Der a Izq: Jessica Herrera Ortegon, Francisca
Jimenez Copano, Lupita Luz Jiménez.
[/av_slide] [/av_slideshow] [/av_one_full][av_one_full first min_height=» vertical_alignment=» space=» custom_margin=» margin=’0px’ padding=’0px’ border=» border_color=» radius=’0px’ background_color=» src=» background_position=’top left’ background_repeat=’no-repeat’ animation=» mobile_display=» av_uid=’av-226k2v’] [av_textblock size=» font_color=» color=» av-medium-font-size=» av-small-font-size=» av-mini-font-size=» av_uid=’av-julrj5ki’ admin_preview_bg=»]

Una sencilla actividad como visitar a un abuelito, manifestar nuestro cariño a través de una sonrisa, un juego de dominó o un simple compartir, son apenas algunas de las diferentes actividades que realizan los ángeles voluntarios de la Fundación Proyecto Unión, en apoyo a los programas dirigidos al adulto mayor habitante de calle, “Comedor María es mi Madre y Casa la Esperanza”.

Hacer el bien a alguien que lo necesita, brinda felicidad y satisfacción a quienes lo realizan, es fácil y existen muchas maneras para hacerlo. En este caso grupos de líderes, ángeles voluntarios acompañados de sus familias, voluntariado corporativo, así como estudiantes planean periódicamente actividades en las dos sedes de la fundación ubicadas en el  centro de la capital.

Familias solidarias y generosas como la de nuestra ángel voluntaria Marta Rivas, decidió realizar mensualmente un desayuno en beneficio de los habitantes de Casa la Esperanza. Llegan temprano comparten un tamal con chocolate, brindándoles su cariño y compañía a la vez que estrechan los lazos de amistad con los abuelitos. De otro lado, grupos de liderazgo como Quantati, que en esta oportunidad aprovecharon la Semana Santa para realizar un almuerzo especial en el comedor “María es mi Madre” para compartir con cerca de 120 abuelitos, son un claro ejemplo de que ayudar es fácil.

Cada día las necesidades de la humanidad crecen y se requiere de personas que hagan su parte para cambiar realidades en el mundo, creando conciencia del amor que se puede entregar al prójimo a través de sencillas actividades. Gracias a nuestros ángeles voluntarios las actividades que se realizan en beneficio del adulto mayor, tienen un alto impacto en sus vidas.  Ayudar es fácil, solo se necesita la voluntad para hacerlo. Contáctenos en voluntarios@proyectounion.org

[/av_textblock] [/av_one_full]