El Festival Estéreo Picnic, un escenario donde la música y la cultura se encuentran durante tres días para reunir a artistas de talla nacional e internacional y a más de 170.000 asistentes, se convirtió este año en un espacio de transformación. Gracias a la Fundación Parque Jaime Duque y a Páramo Impacta, cuatro de nuestros jóvenes beneficiarios vivieron una experiencia única, fuera de lo común. Por primera vez, el festival recibió sillas neurológicas, abriendo camino hacia una inclusión real, tangible y necesaria.
Este encuentro nos recordó algo esencial: nuestros niños y jóvenes no deben adaptarse al mundo, es el mundo el que debe aprender a abrirles espacio. Crear entornos donde puedan pertenecer, participar, movilizarse y disfrutar, no es un privilegio, es un derecho y durante estos tres días, eso fue exactamente lo que sucedió.
Seis escenarios adaptados con plataformas elevadas, junto al compromiso del equipo de accesibilidad de Páramo, hicieron posible que nuestros beneficiarios, acompañados de voluntarios y nuestro equipo, no solo disfrutaran de los artistas y cada momento, sino que se sintieran parte de algo más grande, representaron a toda una comunidad que lucha por ser vista, escuchada e incluida. Aunque el camino tuvo retos, cada persona que se acercó a nuestro stand a conocernos se llevó un pedacito de nuestra historia, de nuestro propósito y de la fuerza con la que trabajamos por una inclusión que llegue a cada rincón de la tierra.
Además, esta experiencia sembró alianzas que trascienden el festival. Gracias a Argos, recibiremos la donación de cemento y arena utilizados como contrapeso en las seis tarimas, materiales que se transformarán en esperanza para seguir avanzando en la construcción del Hogar Amparo Quin y dar un paso más hacia nuestra quinta fase.
Hoy damos gracias a Páramo Impacta, al Festival Estéreo Picnic, a Argos, a nuestros donantes, voluntarios, amigos y equipo de trabajo; gracias por permitirnos hacer historia, por ayudarnos a romper estigmas alrededor de la discapacidad, sobre todo, por demostrarles a nuestros niños y jóvenes que los sueños sí se cumplen.
