• Voluntarios internacionales: Flavia Compre,
    Ludiely Das Neves, Carlos Eduardo Vázquez,
    Claudio Ivan Lencina, Dyedo Dalmazo,
    Giovanna Dill Donati, Marcelo Dias y Jhenneffer Vorsoi.

  • Durante la visita a Centro de Vida
    conocieron Ecoparque Sabana y
    el proceso de conservación.

  • Ludiely y Dyego, estudiantes de Odontología}
    apoyan las tareas de salud oral de los niños.

  • Ivan Lencina, estudiante de psicología
    de Argentina disfruta el trabajo con
    los niños.

  • El apoyo para la alimentación diaria
    de los niños es fundamental.

Ocho jóvenes estudiantes, procedentes de Argentina, Brasil y México llegaron como voluntarios dispuestos a entregar lo mejor de sí a los niños del Hogar Santa Rita de Cascia de la Fundación Proyecto Unión. Desde el primer día ellos han podido disfrutar de esta gran experiencia para sus vidas, a través del aprendizaje con el equipo profesional y contacto diario con todos los niños, sin importar la edad ni el tipo de dificultades que tengan.

“Una de las grandes fortalezas de la Fundación es la política de inclusión, acá todos los niños son iguales” afirmó Ludiely Das Nieves, de Brasil   quien resalta la paciencia que ha adquirido durante su voluntariado, “la crianza de los niños es muy buena, las educadoras son muy amables y saben lidiar con los niños”. Ludiely y Dyego son estudiantes de odontología y además de apoyar en todas las actividades de la casa, recibieron la inducción por parte de nuestra odontóloga voluntaria, Margarita Lucía Correa para apoyar todo el proceso de higiene oral.

Por su parte, Carlos Eduardo Vázquez, médico de profesión, procedente de México dijo que para él es un choque importante para su vida, ya que está acostumbrado a tratar con adultos, pero acá pudo poner en práctica, la solidaridad, la paciencia y la gratitud por las pequeñas cosas.

Esta maravillosa experiencia ha superado todas las expectativas esperadas, para este gran equipo de voluntarios, primero por la gran organización y planeación por parte de la fundación, así como por la creatividad y pasión con la que trabaja cada día el equipo de profesionales y cuidadores del Hogar. Más que dar, el voluntario que llega a Fundación Proyecto Unión recibe más de lo que espera, por ello, estos  jóvenes expresan con gratitud la manera como durante estas tres semanas han crecido como personas y desean volver a nuestro país para ayudar e invitar a más personas del mundo a devolver esperanzas.