• Gracias a la empresa Sueños & Diseños
    muchas personas tienen la oportunidad
    de tener una luz de esperanza.

  • Jorgelis es beneficiaria de la fundación
    y actualmente dedica su tiempo en casa
    a la elaboración de denarios.

  • Angélica, de 17 años es una joven líder
    que pone su conocimiento al servicio
    de los demás.

  • Angélica Pedraza, hija de Gladys es quien
    lidera la enseñanza a madres adolescentes.

Son muchas las familias que llegan de lejos en busca de ayuda a  la Fundación Proyecto Unión, enfrentando la enfermedad de alguno de sus hijos por  largos periodos de tiempo en hospitales de la capital.  A través de Casa de los Ángeles, la fundación brinda   alojamiento, alimentación y acompañamiento para manejar este tipo de situaciones. Son etapas de la vida complicadas para muchas de estas mamás que dejaron sus hogares mientras se dedican al cuidado de sus hijos, pero que gracias a personas como Gladys Wilches de Sueños & Diseños, se les abre en su camino una oportunidad de vida.

Gladys Wilches es una mujer emprendedora que junto a su familia creó la empresa Sueños & Diseños en Sopó y que gracias a una pulsera que llegó a sus manos hace 15 años de parte de unas monjitas de México que cuenta la historia más linda del mundo, logró sacar adelante un proyecto de emprendimiento que beneficia a quienes más lo necesitan. Gracias   al apoyo recibido por parte de la Alcaldía y la Secretaría de Desarrollo de Sopó, la empresa   brinda la oportunidad de capacitación y trabajo a personas que se encuentran pasando una difícil situación a través de la elaboración de denarios y artículos religiosos.

Una de las beneficiarias de este hermoso proyecto es Jorgelis Escobar, una mamá que llegó a Casa de los Ángeles desde Venezuela con su hijo Juan Diego, de 6 años para tratamiento de cáncer. Gracias a la relación de la Fundación con Prodensa, Gladys conoció el caso de Jorgelis y en una mañana le enseñó la labor y ahora ella dedica su tiempo en casa a la elaboración de denarios. “Estoy feliz, me siento útil ocupando mi tiempo libre, me pagan y así puedo comprar las cositas que necesita el niño”.  Para Gladys es una verdadera bendición, tener su taller y poder liderar un equipo de personas que realizan labores hechas con el corazón, entregando mensajes positivos que ayudan a las personas que más lo necesitan.