Misiones de Esperanza

Conscientes de que las necesidades no solamente se encuentran en el centro del país, sino que prevalecen en los lugares más apartados de nuestra geografía, la fundación acompaña periódicamente las brigadas de salud organizadas por las diferentes organizaciones como las Fuerzas Militares, las Fundaciones Arturo Calle y Manos Pintadas de Azul para encontrar y trasladar a niñas y niños que requieran tratamiento especializado en la capital. De la mano de nuestros aliados estratégicos lograremos transformar sus vidas.

Seguimos comprometidos con nuestra misión y ponemos en práctica nuestro lema, “Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad”.

Todos por Yimmi

Así se llamó la campaña que hizo posible que Yimmi un niño de 13 años de la Comunidad Indígena Piapocos de Barrancominas, viajara a la capital en compañía de su tío y una representante de la Gobernación a la capital para atender un caso de hipoacusia y poner un audífono que le mejorará su vida. Gracias a la unión de esfuerzos de la Fuerza Aérea Colombiana y las fundaciones “Manos Pintadas de Azul,” “Cinda” y “Proyecto Unión”, devolvemos la esperanza y la alegría a los niños de nuestro país.

Cumpliendo un sueño

Juan Pablo Montero es un joven de 19 años, proveniente de Planadas Tolima. La vida le cambió radicalmente hace 3 años, cuando le descubrieron cáncer. Su familia vivió momentos difíciles, pero en el camino encontró manos amigas que le ayudaron a salir adelante. La Fundación “Abraza un Sueño”, que comparte la misión de la “Fundación Proyecto Unión”, conoció el caso y le dió la posibilidad de estudiar, para ser auxiliar de vuelo, en la Academia de Formación Aeronáutica en Guaymaral.

Hoy, Juan Pablo logró controlar la enfermedad y se encuentra viviendo en Casa de los Ángeles, un hogar lejos de casa de la “Fundación Proyecto Unión”, en Tocancipá, que lo acogió mientras adelanta sus estudios en la academia de Guaymaral, al lado de 62 jóvenes.“Me siento muy contento y agradecido con todas las personas que hicieron posible cumplir mi sueño, me sorprendió mucho mi nuevo hogar, en Casa de los Ángeles, es grande y hermoso en donde me siento como en casa”, dice Juan pablo.

Gracias a la unión de esfuerzos se logra devolver esperanza a la vida de esta familia, forjando un futuro para este valiente joven que quiere salir adelante, trabajando como auxiliar de vuelo para tener el placer de viajar y conocer el mundo.