• Voluntarios internacionales
    durante su proceso de inducción.

  • Dyego pudo entregar su cariño
    a todos los niños del hogar.

  • Los voluntarios realizan actividades
    de recreación diarias con los niños.

  • Visita de voluntarios internacionales
    al Ecoparque Sabana.

  • Los lazos de amistad con el
    equipo de profesionales se
    fortaleció durante su voluntariado.

  • El equipo Proyecto Unión y
    voluntarios internacionales
    despiden a Dyego.

Buscar ser felices y sentirse bien es un objetivo común, para ello muchas personas deciden poner en acción su deseo de ayudar a través de un voluntariado. Así fue como Dyego Almaza Rivas, estudiante de odontología procedente de Brasil, llegó al hogar Santa Rita de Cascia de la Fundación Proyecto Unión a través de la organización internacional AISEC.

Al comienzo afirma Dyego no sabía que esperar, era su primera vez en Colombia y su primera experiencia con niños que padecen enfermedades complejas y discapacidad. Pero quedó gratamente sorprendido por la organización del hogar, la amabilidad de las personas que trabajan en él y los sentimientos de amor, comprensión y gratitud que vivió diariamente durante las seis semanas que duró su programa de voluntariado.

Este joven brasilero, que se destacó por tener un alto sentido de responsabilidad,  entrega y compromiso con sus labores como voluntario, tuvo la oportunidad de capacitarse, compartir su alegría con los niños y todo el equipo de profesionales que laboran en el hogar, estrechando los  lazos de amistad. Adicional a ello apoyó el programa de higiene oral dirigido a los niños, poniendo en práctica sus conocimientos profesionales. Durante su estadía, también tuvo la oportunidad de conocer el proyecto del Centro de Vida los Ángeles en Tocancipá y el Ecoparque Sabana.

Dyego se despide hoy del Hogar, en donde vivió momentos inolvidables, “aprendí que tengo una vida muy buena y no debo reclamar por nada, acá los niños me enseñaron a valorar lo que tengo, ellos tienen mucho menos y son felices”. El programa de voluntariado internacional que le brindó la fundación le dejó grandes enseñanzas para su vida que le sirvieron para volver con un pensamiento diferente a su país.