Esta casa fue bautizada así en honor a las mamás quienes como ángeles tienen la importante misión de cuidar a sus hijos, más aún cuando alguno de sus hijos se encuentra enfermo.

Casa de los Ángeles nació un día, en el año 2000 cuando el Dr. Fernando Quintero, adelantando su misión como voluntario en el pabellón de oncología del Hospital la Misericordia de Bogotá, se encontró a una mamá procedente de Aquitania Boyacá, cuidando de su hijo enfermo. Su cara reflejaba el sufrimiento y la necesidad de una mano amiga al preguntarle cómo le ayudaba, ella respondió que si le brindaba un chocoramo y un jugo era suficiente ya que venía de muy lejos y no había probado bocado en todo el día, ya que su hijo se encontraba hospitalizado y enfermo.

Durante 14 años esta enorme casa de tres pisos poco a poco se fue adaptando a las necesidades con la posibilidad de albergar a 11 familias en sus habitaciones, con baños, salón de juegos, de computo, comedor, cocina, bodega y oficinas.

Han sido numerosas las familias procedentes de lejanos rincones de nuestro país y de países hermanos que han recobrado su esperanza, a su paso por este cálido hogar, las enfermedades han sido más llevaderas gracias al apoyo incondicional de la Familia Proyecto Unión y el apoyo de ángeles voluntarios y donantes que nos siguen apoyando. Hoy día se han abierto más las posibilidades de recibir niños con diferentes patologías, cáncer, VIH, los que vienen a largos tratamientos, cirugías, prótesis, trasplantes y niños quemados, entre otros, gracias a convenios que fortalecen nuestra misión. Son los testimonios de esas familias los que nos motivan a seguir con impulso trabajando por mejorar cada día las condiciones y calidad de vida de quienes más lo necesitan.

Actualmente la casa de Bogotá se trasladó a una nueva sede localizada en el municipio de Tocancipá, en terrenos del Ecoparque Sabana, haciendo parte de la primera etapa de un gran sueño que se construye para cambiar una realidad en nuestro país, el “Centro de Vida los Ángeles”.

Testimonios de vida

“Después de pasar por muchos centros hospitalarios, ahora tenemos un hogar con todas las condiciones adecuadas para Dylan, en Casa de los Ángeles podemos cuidarlo y tenerlo más cerca de su casa en Tocancipá. De la mano de los enfermeros, terapistas y el amor de la familia Proyecto Unión, nos devolvieron alegría y esperanza a nuestra familia”.

Estela BernalAbuelita de Dylan, beneficiaria de Casa de los Ángeles