• El es Leonel Pérez junto con su
    perra Alaska.

  • Estudiantes de la Universidad Manuela
    Beltrán que realizan la práctica en la
    Fundación comparten con África.

El viernes pasado en las instalaciones del Hogar Santa Rita Cascia, se llevó a cabo una divertida actividad en donde los niños tuvieron la oportunidad de interactuar con Alaska y África, dos perritas que fueron llevadas por Leonel Pérez, un ángel voluntario, para el desarrollo de actividades terapéuticas. Esta actividad no solo alegró a los pequeños, sino que les permitió estar en contacto con los caninos, cosa que para ellos no es nada común y que los saca completamente de la rutina diaria.

Leonel Pérez es ingeniero de petróleos y desde hace 5 años rescata perros de la calle, cuenta que a la fecha ya ha acogido a 36 perros a los cuales les brinda un hogar estable y hace 3 años empezó a hacer actividades asistidas con animales en fundaciones y colegios para niños con discapacidades físicas y/o cognitivas. Actualmente trabaja con África y Alaska, dos caninos de apoyo emocional de raza Bernes de la Montaña y Labrador. y en esta oportunidad incluyó a los estudiantes de fisioterapia de la Universidad Manuela Beltrán que adelantan su práctica en el hogar.

Nuestro ángel voluntario aclara que en estos momentos los caninos están en proceso de convertirse en perros que desarrollen actividades asistidas, brindando apoyo psicoafectivo y actividades de fisioterapia. La terapia canina actualmente hace parte del proyecto “Los perritos de Mar” que adelanta la fundación en el Centro de Vida los Ángeles que se construye en Tocancipá. Este tipo de actividades sensibilizan y permiten que niños y animales, se conecten para tal vez cumplir con esa frase que dice: el perro es el mejor amigo del hombre.